Imagen de encabezado:  interior de la Iglesia de San Pablo en Tarso, Turquía.
Imagen anterior (portada de esta entrada): señales en las calles de Tarso orientan al caminante.
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De nuevo por los caminos de las estepas y montañas de Turquía, lanzado a las más variadas situaciones climáticas y lumínicas.

Y de camino a la capital de la actual República, una parada en Tarso: entre breves diluvios, lluvias y momentos soleados y fríos, entre las callejas inmemoriales, un bazar, una tumba del Profeta Daniel, la traza del camino romano que pasaba por allí, iglesias, mezquitas y un almuerzo-cena de hummus caliente (especialidad de la zona), palpité el sitio que vio nacer al judío ortodoxo Saúl de Tarso, quien luego de su abismal metamorfosis, supo convertirse en San Pablo y establecer los cimientos del cristianismo que hoy conocemos.