Imagen de encabezado: “Aquí se escribieron las primeras palabras” reza este cartel en el ingreso a las ruinas de Uruk.
Imagen anterior (portada de esta entrada): miles de trozos como éste, fragmentos de vasijas y de otros artefactos, se esparcen entre las arenas y los vientos que cubren las inmemoriales ruinas de Eridú.
—————————————————————————————————————————————————————————————————

Llegar al sur de Irak implica un impactante viaje en el tiempo, no solo en el espacio: según lo que saben hasta hoy historiadores y arqueólogos, allí se inició, hace unos siete mil años, la civilización humana que conocemos.

Haber recorrido las arenas de Ur (supuesto lugar del nacimiento de Abraham poseedora del mayor Zigurat conservado), de Uruk (lugar donde reinó el célebre Gilgamesh, y por lo que se conoce hasta ahora, sitio de origen de la escritura), y de Eridú, presunta ciudad más antigua del mundo, constituyó para mí una experiencia radical e inolvidable.