Inicio > Imágenes de viajes MW > Argentina y Mundo > Turquía-Irak-Bulgaria-Rumania 2026 > Bulgaria 2026
©2026 Matías Wiszniewer
Imagen de encabezado: vista del magnífico paisaje que circunda al río Yantra, desde las cumbres de Veliko Tarnovo, capital del Segundo Imperio búlgaro medieval.
Imagen anterior (portada de esta entrada): rocas sobre el Mar Negro en las playas de Varna.
—————————————————————————————————————————————————————————————————
En la fría y nebulosa mañana del 26 de enero, salimos desde Sofía hacia el este, con la intención de llegar a primera hora de la tarde a la portentosa Fortaleza de Tsarevets, edificada en el siglo XII en Veliko Tarnovo, la capital del Segundo Imperio búlgaro.
Los caminos cada vez más estrechos y extraños llamaron nuestra atención, pero no advertimos que el navegador nos estaba llevando a otro sitio, a saber, al pequeño e ignoto poblado homónimo de Tsarevets, casi en la frontera con Rumania: recién tomamos plena conciencia de lo que estaba pasando al llegar a ese caserío perdido a la vera del Danubio. Resignados, retomamos el camino y llegamos a Veliko Tarnovo sobre el crepúsculo: ya estaba casi todo cerrado, pero alcanzamos a disfrutar de los abismales paisajes sobre los que se construyó la ciudad, y a tomar una breve cena de sopa y algo más en un acogedor restaurante-cabaña sobre el acantilado. Después, pasando también por alto las más antiguas capitales de Pliska y Preslav que hubiésemos querido apreciar, llegamos en plena noche a Varna, en la costa del Mar Negro.
El llamado “oro de Varna” refiere al descubrimiento, producido en esta urbe que los griegos arcaicos denominaron “Odessos“, de un conjunto de joyas datadas en unos seis milenios de antigüedad. Los rastros de las civilizaciones ancestrales que se sucedieron en la zona se aprecian en el muy valioso Museo Arqueológico.
De Varna partimos hacia Rumania, y justo antes de cruzar el Danubio nos detuvimos en la bonita Ruse (que se despliega en la orilla sur del ancho río).
Unos diez días después, también desde Sofía, visitamos la bella y muy antigua Plovdiv, capital de las comarcas de Tracia. Y en sus cumbres, las ruinas de Nebet Tepe, asentamiento del cuarto milenio antes de Cristo.
