Los zares de Rusia gobernaron desde el Kremlin, en Moscú, hasta que Pedro el Grande edificó San Petersburgo (o Petrogrado), mirando a Europa. Los bolcheviques tomaron el Palacio de Invierno en Petrogrado, y después regresaron a Moscú. Petrogrado se convirtió en Leningrado, resistió con ese nombre el asedio nazi de la Segunda Guerra, y volvió a llamarse San Petersburgo cuando la Unión Soviética devino nuevamente Rusia.
Mi padre fue parte de la esplendorosa comunidad judía de Vilna (“la Jerusalén de Europa Oriental”, hoy capital de Lituania), y logró escapar justo antes del desastre: las topas hitlerianas aniquilaron todo poco después.

Moscú 2008

Capital de los zares, de la Unión Soviética y de de la Rusia contemporánea.

NOVGOROD 2008