Fue el más intenso y extenso recorrido europeo.
De Ámsterdam a París, de las planicies de Holanda al interior francés, de la navegación por el Báltico Estocolmo, Helsinki, Estonia y San Petersburgo. En Alemania: Frankfurt, Múnich, las urbes en que Martín Lutero vivió y declaró la Reforma de la Iglesia, y la ciudad medieval mejor conservada del continenteAustria, Praga, Ginebra y los Alpes. En verano y en invierno, periplos de miles de kilómetros detrás de las rutas que René Descartes atravesó a caballo o en barcas y galeones.
En fin, la vasta Europa, museo de la humanidad a cielo abierto.